Nuevo día.
Veinticuatro horas para hacer algo que merezca la pena. Como comentaba en mis trampas de la entrada anterior, este nefasto día ha empezado con un madrugón a las 3 y media de la mañana para estudiar para un examen de Derecho de las Obligaciones que tenía a las 9. Ciento siete páginas en 2 horas. Veinte preguntas tipo test. Resultado: Aceptable.
¿Y cómo se presenta el día? Hora y media sobre estatuto de los funcionarios y otra hora y media de Penal sobre delitos contra el patrimonio.
Y cuando el reloj me libere de las clases del viernes y dé comienzo el fin de semana, podré evadirme, siempre teniendo en mente que mañana a las 9 h tengo una clase de cuatro horas de Dirección Financiera y un examen de Penal que estudiar para el lunes. Ahora mismo no recuedo si tengo apuntes de la asignatura, pero me resultaría útiles. Sino tendré que tirar de manual y dudo que el temario descienda de las 300 páginas.
No me había dado cuenta hasta qué punto está el Ipad bajo de batería, debería tenerlo cargando las próximas tres horas, pero me da que no, porque si no cómo voy a tomar notas.
Hace unos días me dio por un nuevo juego para el Ipad-móvil. Se llama "Ayakashi". Es de cartas coleccionables y resulta bastante entretenido.
Las 11 y 11, pido un deseo.
He abierto el juego y ha empezado a sonar la musiquita. Después de casi 18 en el sistema educativo, y al menos 7 tratando con aparatos electrónicos que pueden ponerse a sonar en medio de clase, sigue resultando típico.
Me apetece salir fuera y hacer una foto del Patio de los Ciruelos de la Universidad. Si hiciera mejor tiempo se podrían hacer fotos preciosas de los árboles. Están llenos de flores rosas. Hacen mi día un poco menos gris.
Debemos de ser unas treinta personas en clase, del total de 120 que deberíamos ser en los grupos Magistrales, los demás han empezado ya el fin de semana, me dan un poco de envidia. Sigo pensando en la idea del otro blog. Valoro los pros y los contras y evalúo los verdaderos motivos de la idea, que sin lugar a dudas, es una locura se mire por donde se mire.
¿Qué busco? Pues en gran medida aprovecharme de la situación según se desarrolle, pasar por la experiencia y tener un punto de vista que contar. Si empezara con el otro blog, debería dejar este de lado por un mes. No puedo manejar tantos blogs al mismo tiempo. No tengo tiempo.
Me da rabia no poder justificar los párrafos con este editor de texto. Luego tendré que ajustarlo en el ordenador, aunque no sé cuándo se cumplirá ese "luego".
Ayer se me planteó una duda. Entré en la Universidad y en mi carrera, pensando que contaba con una aptitud fundamental para el desarrollo de la misma: capacidad de liderazgo. Me di cuenta de que no era así. Para poder ser un líder tienes que tener las cosas suficientemente claras para que la gente confíe en tí. Hasta cierto punto, inflexible en tus ideas y decisiones, pero sobre todo, tener confianza en uno mismo. Yo no soy así. Siento la necesidad de llevarme bien con todo el mundo y soy flexible en mis opiniones, no así en mis valores, que es lo que me salva. Me sentí muy inútil y perdida. Me he estado engañando durante años. Nunca he estado en el grupo de los "populares" o alguien en quien fijarse, realmente, he sido "de tan buena, tonta" o "egoísta". Dependiendo del ambiente en el que me he movido en cada caso. ¿De dónde venía entonces esa seguridad de que la gente me seguía? Simple enagenación, supongo. Ahora no le encuentro sentido a nada. Probablemente estoy pasando por un periodo de negatividad, o quizá habría que llamarlo realismo. Ha llegado el momento de cambiar, de ser una persona distinta, gris y seria. O más lo que se espera de mí. Fingir, falsear mi personalidad y quién soy...¿tendré éxito? Lo dudo. ¿Qué debería hacer entonces?
Me quiero ir a casa, o que haga buen tiempo y poder escaparme a un parque, a Madrid o más lejos. Tan lejos como mi limitado tiempo me permita. Y después volver, con una decisión tomada y las cosas claras.
Hasta mañana, si mi pereza no se interpone.

No hay comentarios:
Publicar un comentario